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    En las tinieblas que ahora se ciñen sobre la humanidad, aún pueden conducirnos a oscuridades… 

    Y aún más: fruto de un estar preponderante, exigente, egoísta, hedonista y explotador, la versión, el entendimiento y el sentir sólo ven la tiniebla, la oscuridad… y algo más.

    La claridad de la luz, la transparencia de lo luminoso, la visión del detalle, la visión de lo… ¡diverso y diverso!… se va perdiendo. Se está perdiendo.

    Y florecen los determinismos desesperados, las visiones de “sin” remedio, ”sin” salida. Y todo ello se convierte en una autoagresión, además de en una desconfianza hacia el entorno.

    Así planteadas las situaciones, la Llamada Orante nos sugiere, nos recuerda la memoria paradisíaca; nos recuerda los recursos incontables; nos recuerda las capacidades que están ahí y que se han vuelto turbias, pero es posible aclararlas.

    En este Llamado Orante se nos reclama que memoricemos ese teórico pasado, pero sobre todo ese anhelante futuro; que, aunque se presenta gris, sin atractivos, sin posibilidades, oscuro, decepcionante... pero cada uno de los seres dispone de recursos… –nos recuerda la Llamada Orante- como para no perderse en la neblina de la queja, en el comentario permanente del deterioro…; y abrirse al reconocimiento propio, sin mentirse. ¡Con decisión, con valentía, convicción y esperanza! 

    Sí, es obvio y evidente que cuando el entorno se hace cruel, cuando la burocracia nos envuelve en disquisiciones imposibles, cuando los mandos engañan y cuando se nos muestra ‘amplificadamente’ la catástrofe, es fácil caer en el desespero, en la tristeza, ¡en la melancolía!

    Y decir “fácil” quiere decir que esas fuerzas... esas fuerzas están ahí con una potencia que… hay que reconocerlo: son muy poderosas. 

    Y decir “qué fácil es caer en la tristeza y la melancolía” es decir que no… no se recuerda, no se actualiza nuestra capacitación.

    La turbulencia de lo nebuloso y de lo oscuro, nos envuelve. Y si no se está alerta, nos convence.

    Y es “fácil” hacerse… –otra vez entre comillas “fácil”- hacerse de la turba de la oscuridad, del sinsentido, de “sin salida”, de lo imposible… olvidando que hemos posibilitado, a través de la Providencia, el llegar a establecer la especie ¡en todos los rincones!; a establecer una… –sí- una hegemonía destructora.

    Pero por encima de la catalogación está el que la Creación nos ha –digamos- “permitido alcanzar esa posición”. Nos dotó de recursos para defensa, ataque, cuidado, reserva, ¡dominio!... 

    Y en vez de emplearlo en sintonía, en armonía, en equilibrio, en ósmosis con el medio, se derivó a una suplantación Providencial… y a un criterio razonable de certeza: que ocurriría, que transcurriría y que sucedería según la voluntad del libre albedrío del hombre.

    Reconocer nuestra filiación con el Misterio Creador, sentirnos vibración de Eternidades… aunque el entorno sea ¡poco visible!, aunque la oscuridad se haga muy patente… y nuestra visión se cierre casi en ceguera… 

    Es ahí, ¡es ahí donde parpadea la luciérnaga de la Providencia!, donde llama y canta la misteriosa sugerencia de la casualidad, de la suerte, de lo imprevisto, de lo inesperado.

    Recurrir a nuestras instancias creadoras… nos hace presentarnos como creativos, recursivos y ‘posibilitantes’ aclaradores de ¡tinieblas! No están, los ojos, capacitados para ver en la oscuridad. No están, los ojos, preparados para abrirse camino entre la niebla. Más bien, las pupilas del Eterno se abren, se cierran… ante la presencia de la luz.

    Aún no están listos nuestros oídos, para escuchar los cantos del silencio. Pero recursos tienen. 

    Aún no está dispuesto… el poder percibir el perfume del Amor del Eterno. 

    Aún no… –pero está dispuesto- saborear el alimento sin forma. El alimento del abrazo. El alimento de un sonido que dice sssssssí.

    Y aunque no esté disponible, pero está… la percepción de que una caricia es la envoltura clarividente del Amor que derrocha lo Eterno.

    Es en consecuencia, deber… –aunque aún no estén dispuestas las posibilidades-, saber que están. ¡Y que en cualquier momento nos dan el reflejo suficiente para que nuestra pupila se sorprenda!… y contemple y sienta el aleteo de las alas de la mariposa.

    No es aún pronto, tampoco tarde, ¡pero sí es inmediato!, el reencontrarse con nuestra propia presencia, como vida y como existencia. 

    ¡Sí es inmediato!... darse cuenta de que recursos hay, disponibles y en potencia, para abrirse paso entre las tinieblas egoístas, soberbias y domesticadoras; para abrirse paso en la palabra sincera, en la actitud firme… no rígida, convincente.

    El dejar de propalar una y otra vez las deficiencias, las incomodidades, hacerse eco de quejas infinitas –dejando de hacer-, y ser testimonio de posibilidades, es de una inmediatez… urgente. ¡Ur-gente!

    Las llamadas de atención que permanentemente caen sobre todos, en un afán de mayor dominio, mayor control, mayor castigo, deben interpretarse como el preludio de otras respuestas que no sean la amedrentada actitud del susto, el miedo, el terror, ¡el horror!... aunque entre tinieblas, oscuridades y otras cosas estemos inmersos.

    Si en nuestros sentidos albergamos esas potencialidades, en la comunión de todos ellos en nuestra consciencia… encontramos la fantasía, la ilusión, la imaginación... que desprovistas de definiciones materialistas nos permiten el salto a lo místico, el salto a la comunión con el Misterio Creador. 

    “Fantasía”, “ilusión”, “imaginación”... nos dicen los diccionarios que es algo que no se ajusta a la realidad, que son pajaritos en la cabeza, que son inocencias inútiles. Pero bajo la óptica de nuestra ascendencia, descendencia, referencia, la fantasía, la imaginación, la ilusión… son coordenadas que nos ligan con la Creación, para descubrir a ésta –la Creación- en todo lo que nos rodea. ¡Y descubrirnos dentro de ella! ¡Y saber que cualquier actitud, cualquier disposición que hagamos… como unitarios seres, va a repercutir en todo!

    Gracias a la fantasía, a la imaginación, a la ilusión, aquel acto de bondad, aquel momento de solidaridad, ese otro instante de ayuda, cuidado, se convierte en luz intermitente que alumbra nuestro estar y seguir, y que ahuyenta las tinieblas y oscuridades.

    Quizás –¿por qué no?: una estrategia más, Creadora- nos han llevado a estos niveles, a estos… CON-FINES, para descubrir los SIN-FINES.

    Quizás… todo sirva para que el ser descubra su potencialidad, y advierta y se advierta de la operatividad de sus recursos, que deben ser ¡realizadores!... con actitudes diferentes a las que nos han llevado a esta situación.

    El aporte luminoso parpadeante de cualquier ser… es una señal que otros seres recogen; es una posibilidad de un retoño nuevo: sentirnos injertos divinos, que, desde las tinieblas y oscuridades, evocan poemas de luz, de transparencia, de visiones espectaculares.

    De visiones de sentir el parpadeo del Amor del Eterno, de recogerlo y canalizarlo “amorosamente” hacia lo que nos rodea, y sintonizar con lo que... y con los que... y con el que nos aguarda.

    El descubrirse en la inmediatez Providencial nos abre las posibilidades ‘posibiliantes’: esas que se pensaba que eran ¡imposibles!, inviables… e incluso inútiles.

    Disponerse a vibrar en la sensibilidad… hacia el Eterno. Sumergirnos en su Misterio. Hacernos místicos orantes.

    ***

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    In the murkiness that now girdles over humanity, could still lead us to darkness...

    And even more: the result of a preponderant, demanding, selfish, hedonistic and exploitative being, the version, the understanding and feeling only see darkness... and something else.

    The clarity of the light, the transparency of the luminous, the vision of detail, the vision of the... diverse and diverse!... is being lost. It is being lost.

    And desperate determinisms flourish, visions of "no” hope, "no" way out. And all this turns into self-harm, as well as mistrust of the environment.

    Thus posed the situation, the Prayerful Call suggests us, reminds us of the paradisiacal memory; it reminds us of the countless resources; it reminds us of the capabilities that are there and have become murky, but it is possible to clarify them.

    In this Prayerful Call we are asked to memorise that theoretical past, but above all that longing future; which, although it appears grey, unattractive, without possibilities, dark, disappointing... but each one of us has resources... -the Prayerful Call reminds us- as to not get lost in the fog of complaint, in the permanent comment of deterioration...; and open up to self-recognition, without lying to oneself. With determination, with courage, conviction and hope!

    Yes, it is obvious and evident that when the environment becomes cruel, when bureaucracy envelops us in impossible disquisitions, when commanders deceive and when we are shown 'amplified' catastrophe, it is easy to fall into despair, sadness, and melancholy!

    And to say "easy" means that those forces... those forces are there with such strength that... we have to recognize: they are very powerful.

    And to say "how easy is to fall into sadness and melancholy" is to say that... we do not remember, we do not update our capacity.

    The turbulence of the nebulous and the obscure surrounds us. And if one is not alert, it convinces us.

    And it is "easy" to become... -again in inverted commas "easy"- to become part of the mob of darkness, of meaninglessness, of "no way out", of the impossible... forgetting that we have made it possible, through Providence, to establish the species in every corner!; to establish a... -yes- a destructive hegemony.

    But above the cataloguing Creation has –let’s say- "allowed us to reach that position". It has endowed us with resources for defence, attack, care, reserve, control!...

    And instead of using it in tune, in harmony, in equilibrium, in osmosis with the environment, it drifted to a Providential supplanting... and to a reasonable criterion of certainty: that it would happen, and that it would take place according to the will of man's free will.

    Recognise our filiation with the Creator Mystery, to feel the vibration of Eternities... even if the environment is hardly visible, even if the darkness is very evident... and our vision closes almost in blindness...

    It is there, it is there that the firefly of Providence flickers, where the mysterious suggestion of chance, of luck, of the unforeseen, of the unexpected, calls and sings.

    Resorting on our creative instances... makes us present ourselves as creative, resourceful and 'enabling' clarifying darkness! The eyes are not trained to see in the dark. They are not prepared to make their way through the fog. Rather, the pupils of the Eternal open, close... in the presence of light.

    Our ears are not yet ready to hear the songs of silence. But they have resources.

    One is not yet ready... to be able to perceive the perfume of the Eternal’s Love.

    Not yet... -but one is willing- to taste formless food. The nourishment of the hug. The nourishment of a sound that says yesssssssssssss.

    And although it is not available, but it is there... the feeling a caress is the clairvoyant envelope of the Love that the Eternal pours.

    It is therefore our duty... –although possibilities are not yet ready- to know that they are there, and that at any moment they will give us enough reflection for our pupils to be surprised!... and to contemplate and feel the fluttering of the butterfly's wings.

    It is not yet early, nor is it too late, but it is immediate!, to reencounter our own presence, as life and as existence.

    Yes, it is immediate... to realise what resources are available and potentially to break through the selfish, arrogant and domesticating darkness; to break through in the sincere word, in the firm attitude... not rigid, but convincing.

    To stop spreading once and again deficiencies, a discomfort, echoing endless complaints -to stop doing- and be testimony of possibilities, is an immediate... urgencyUrgent!

    The calls for attention that permanently fall on everyone, in an eagerness for greater domination, greater control, greater punishment, must be interpreted as a prelude to other responses than a frightened attitude of fear, terror, horror!... although we are immersed in darkness, obscurity and other things.

    If in our senses we harbour these potentialities, in the communion of all of them in our consciousness... we find fantasy, hope, imagination... which devoid of materialistic definitions allow us the leap to the mystical, the leap to communion with the Creator Mystery.

    "Fantasy", "hope", "imagination"... dictionaries tell us that it is something that does not conform to reality, that they are birds in the head, that they are useless innocence. But from the point of view of our ancestry, descendant, reference, fantasy, imagination, hope... are coordinates that link us to Creation, to discover it -Creation- in everything around us. And to discover ourselves within it! And to know that any attitude, any disposition that we make... as unitary beings, will have repercussions on everything!

    Thanks to fantasy, imagination, hope that act of kindness, that moment of solidarity, that other instant of help, care, becomes a flashing light that illuminates our being and following, and chases away darkness and obscurity.

    Perhaps -why not?: one more Creator strategy- we have been led to these levels, to these... ENDINGS to discover the ENDLESS.

    Perhaps... everything will help the being to discover its potentiality, and to warn and be aware of the operability of its resources, which must be achievers!... with different attitudes than those that have led us to this situation.

    The flickering luminous contribution of any being... is a sign that other beings pick up; it is a possibility of a new offspring: feeling ourselves divine grafts, which, from the darkness and obscurities, evoke poems of light, of transparency, of spectacular visions.

    Visions of feeling the flicker of the Eternal’s Love gathering it and channelling it "lovingly" into what surrounds us, and tuning in to what... and to those who... and to the one who awaits us.

    Discovering oneself in Providential immediacy opens us up to the 'making possible' possibilities: those that were thought to be impossible!, unfeasible... and even useless.

    Become available to vibrate in sensitivity... towards the Eternal. Immerse ourselves in his Mystery. Become praying mystics.

    ***

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    Los acosos del susto y miedo, se hacen cada vez más universales. 

    Lo que debería suponer un entusiasmo y alegría generalizada, la especie humanidad lo ha convertido en una desconfianza, en un prejuicio, en una abrumadora información tendenciosa; y, en los días de estas fechas –2021-, nos encontramos rodeados de penalizaciones, sospechas, privaciones de libertades –“suspendidas”-…

    Acosados por el poder, el desespero se acrecienta.

    Las referencias que mantenían las comunidades humanas en torno al progreso, al éxito, al triunfo… se ven totalmente mermadas.

    Y así también se especula con la falsificación, la manipulación de la ignorancia, el engaño… La mentira institucional de “lo legal” es permanente.

    Ante todo ello, la Llamada Orante nos hace la súplica de no... –de no, de no- caer en las especulaciones de combate, de huida, de rabia, de rencor.

    Recogerse... recogerse –nos suplica la Llamada Orante- en la referencia de lo que la vida misma es: crecer, relacionarse, admirarse, asombrarse…; diluir y disolver todo el torbellino de acuciantes desesperos, que ¡buscan!… que los seres ¡supliquen! 

    Fijémonos en la diferencia de la súplica orante de la Llamada Orante, y lo que persiguen los poderes que nos envuelven en la actualidad: ¡que supliquemos ayuda!, ¡que nos dobleguemos ante el miedo!, que prometamos obediencia ciega, que reconozcamos “los poderes” como los únicos salvadores de nuestra desesperada situación como humanidad.

    Rodeados de prohibiciones, y con el temor permanente, es fácil caer en la súplica al poder. O enfrentarse a él, con el consiguiente fracaso.

    ¿A qué súplica nos debemos? ¿A suplicarle a los que –como nosotros: humanidad- nos rodean y nos someten? ¿O a la súplica orante… que proviene de la propia oración, como una vía más de cuidado, de advertencia, de Amor?

     Y con ello, modificar nuestra súplica a los poderes, y sintonizarnos con la súplica de la Llamada Orante. Y hacernos súplica con el Misterio Creador, hacernos referencia con ello, y saber asumir, ¡dejarse impregnar!... por la voluntad de lo Eterno, que nos promociona en nuestra fuerza, en nuestros ideales, en nuestra opinión, ¡en nuestras bondades!... Reconociendo… reconociendo como orantes nuestra herencia viva de la Creación. 

    ¡Que no nos trajo a este vivir, para someternos, para esclavizarnos, para perseguirnos, para castigarnos! 

    Nos trajo a este vivir para asombrarnos, para maravillarnos, para que despertáramos a un ansia de amar, en todo nuestro hacer, en todo nuestro buscar, ¡en toda nuestra ignorancia!, en toda nuestra inocencia.

    No es la voluntad de lo Eterno el avisarnos de sus castigos, el ordenarnos, el vigilarnos y... vengarse de nuestras insidias. ¡No

    Es la voluntad de lo Eterno, el Misterio, el que nos hace transmitir paciencia, el que nos aguarda, el que nos recoge, el que NOS AMA.

    Y no por ello abusamos. No por ello vamos a descender a los infiernos. 

    Más bien… más bien, conscientes de nuestra especie y su deterioro, vivenciar esa ascendencia, ese “cuidado” que derrama sobre nosotros.

    Imperativos de especie, por su soberbia y orgullo, precisan domesticar, esclavizar, dominar. Ya se hace con los reinos vivientes del entorno, en todas sus perspectivas: ríos, mares, vegetales, animales… domesticaciones…

    Ahora, bajo ese reinado de control, toca el reinado de… los de la propia especie. 

    A los que les corresponda esa soberbia vanidosa, también están bajo la benevolencia, la Bondad Superior de lo Eterno. Y cuesta, cuesta creerlo, pero en su inmensidad Misteriosa es así. Y en la medida en que asumimos todos –unos en consciencia, y otros sin ella- nuestra ascendencia divina, en esa medida estaremos descubriendo, cada día, actitudes, propuestas, gestos, intenciones, dedicaciones… que nos permitan un convivir liberador. Como está ocurriendo en este momento en el que se nos llama, se nos dice, se nos propone, se nos advierte, ¡se nos suplica!...

    Y tenemos la posibilidad de escuchar la palabra…; ¡de sentir nuestro creer!

    Otros muchos, muchos, muchos no tendrán esa opción, pero seguirán alentados por el ánima de la Creación

    ¡Es común!, entre lo viviente, estar cubiertos y protegidos por la Bondad Creadora. 

    Y aunque todo apunte a que la comunidad humana se deteriora, ¡y cierto es!, no es menos cierto –o mejor sería decir, es “supra-cierto”- que la consciencia Creadora no nos abandona, no nos deja a nuestro “libre albedrío”. Esa frase de soberbia vanidosa todopoderosa, que se crea para justificar vencedores y vencidos… y para atribuirle a la Bondad Superior, castigos. Cuando, realmente, en las circunstancias en las que el ser se aparta de su sentido, por ese apartarse, se duele, se deteriora, se corrompe.

    ¡Aún así!, ahí está el Auxilio de la Palaba Creadora. No seamos jueces de los deterioros. No seamos cómplices de una defensa y de un ataque. ¡Seamos testimonios vivos de esperanza, de generosidad, de ayuda, de Amor!

    Con esta súplica, nos sometemos, por sumisión –no por miedo, por sumisión- al Amor de lo Eterno, a ser vehículos con promesas de testimonio de un hacer impecable, de un servicio permanente, de una actitud solidaria… que busca santificar cada acción, cada movimiento.

    Sí. Y nos puede parecer imposible o inabordable… esa santificación de las acciones, pero cuando la referencia es el Amor de lo Eterno, cada acción está teñida por esa influencia, esa esencia, esa transcendencia.

    Y podremos ver cómo, efectivamente, al hacer… en el hacer sin renta, con la dedicación de lo necesario, estaremos santificando ese momento.

    Sí. Porque somos la huella de una Creación. 

    Sí. Porque tenemos la cobertura del Espíritu Creador.

    Sí. Porque tenemos el ALMA QUE AMA, de la vida.

    ¡Sí! Porque… el haber llegado desde la Existencia a la Vida, se ha debido a un plan de Amor de Creación.

    Eso es innegable; no, esclavizante. Al revés: ¡es promotor de nuestro recursos!; ¡de los que se nos han dado para cumplir y para sentirnos complacidos por hacerlo! 

    ¡Ahí está lo santificado!

    Hagamos realmente, de nuestra configuración, un Templo… donde nos suplicamos. ¡Donde escuchamos el eco de la súplica del Eterno! ¡Donde santificamos nuestros proyectos!… Donde nuestra vacuidad se llena de Bondad.

    ***

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    The harassment of fear and fright is becoming more and more universal.

    What should suppose a generalized enthusiasm and joy, the humanity species has turned into mistrust, prejudice, overwhelming biased information; and, in these days -2021-, we find ourselves surrounded by penalties, suspicions, deprivations of freedoms –“suspended”-....

    Beset by power, desperation grows.

    The references that human communities maintained around progress, success, triumph... are completely diminished.

    And so there is also speculation with falsification, manipulation of ignorance, deception... The institutional lie of "legality" is permanent.

    In the face of all this, the Prayerful Call pleads with us not to... -not to- fall into the speculations of combat, flight, rage, rancour.

    Gather… gather -the Prayerful Call begs us- in the reference of what life itself is: growing, relating, admiring, astonishing...; dilute and dissolve all the whirlwind of pressing despairs, seeking!... beings to beg!

    Let us look at the difference between the prayerful plea of the Prayerful Call, and what the powers that surround us today pursue: that we beg for help!, that we bow to fear!, we pledge blind obedience, that we recognise "the powers" as the only saviours of our desperate plight as humanity.

    Surrounded by prohibitions, and in permanent fear, it is easy to fall into pleading to power. Or confront it, with consequent failure.

    To what plea do we owe ourselves? To beg to those who -like us: humanity- surround us and submit us? Or rather to the prayerful plea... that comes from the very prayer, as another way of care, of warning, of Love?

    And thus, modifying our plea to the powers, and tune us to plea to the Praying Call. And to make us a plea with the Creative Mystery, to reference with it, and knowing how to assume, to let ourselves be permeated... by the will of the Eternal, which promotes us in our strength, in our ideals, in our opinion, in our goodness!.... By recognising... by recognising as prayerful our living heritage of Creation.

    It did not bring us to this life, to subjugate us, to enslave us, to persecute us, to punish us!

    It brought us to this life to astonish us, to awe us, to awaken us to a yearning for love, in all our doing, in all our searching, in all our ignorance, in all our innocence.

    It is not the will of the Eternal to warn us of his punishments, to command us, to watch over us, and.... to take revenge for our insidiousness. No!

    It is the will of the Eternal, the Mystery, the one who makes us transmit patience, the one who awaits us, the one who gathers us, the one who LOVES US.

    And for that we do not abuse. We are not going to descend to hell because of this.

     Rather... rather, being conscientious of our species and its deterioration, to experience that ancestry, that "care" that it pours over us.

    Species imperatives, due to their pride and arrogance, need to domesticate, enslave, dominate. This is already being done with the living kingdoms of the environment, in all its perspectives: rivers, seas, plants, animals... domestications…

    Now, under that reign of control, it is the turn of the reign of... one's own kind.

    To those whom this vain pride corresponds, they are also under benevolence, the Superior Goodness of the Eternal. And it is hard, hard to believe, but in its Mysterious immensity it is so. And to the extent that we all assume –some people in consciousness, others without it- our divine ancestry, to that extent we will be discovering, every day, attitudes, proposals, gestures, intentions, dedications... that allow us a liberating coexistence. As is happening at this moment when we are being called, we are told, proposed, warned, we are pleaded!...

    And we have the possibility to listen to the word...; to feel our belief!

    Many, many, many others will not have that option, but they will continue to be encouraged by the spirit of Creation.

    It is common!, among the living beings, to be sheltered and protected by the Creative Goodness.

    And even if everything points to the fact that the human community is deteriorating, and this is true!, it is no less true -or better to say, it is "supra-true"- that the Creator consciousness does not abandon us, does not leave us to our "free will". That phrase of all-powerful conceited pride, which is created to justify the winners and losers... and to attribute punishments to the Superior Goodness. When, in fact, in the circumstances in which the being deviates from its way, due to that deviation, it hurts, deteriorates, and corrupts itself.

    Still!, the Help of the Creative Word is there. Let us not be judges of the deterioration. Let us not be accomplices of defence and attack. Let us be living testimony of hope, of generosity, of help, of Love!

    With this plea, we submit ourselves, by submission -not by fear, but submission- to the Love of the Eternal, to be vehicles with testimonial promises of impeccable doing, permanent service, an attitude of solidarity... that seeks to sanctify every action, every move.

    Yes, and it may seem impossible or unapproachable to us... that sanctification of actions, but when the reference is the Love of the Eternal, every action is tinged by that influence, that essence, that transcendence.

    And we will be able to see how, effectively, by doing... in doing without profit, with the dedication of what is necessary we will be sanctifying that moment.

    Yes. Because we are the imprint of a Creation. 

    Yes. Because we have been sheltered by the Creator Spirit.

    Yes. Because we have the SOUL THAT LOVES, of life.

    Yes! Because... coming from the Existence to Life, has been due to a plan of Creation Love.

    That is undeniable; not enslaving. On the other way around: it is a promoter of our resources; of those we have been given to fulfil and to be pleased by doing so!

    There is the sanctified!

    Let us really make of our configuration a Temple... where we plea. Where we listen to the echo of the Eternal's plea! Where we sanctify our projects!... Where our emptiness is filled with Goodness.

    ***

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    Y poco a poco –o quizás vertiginosamente, depende desde dónde partamos- el intelecto, lo intelectual, lo racional, lo lógico… fue ganando, va ganando terreno en el comportarse humano, en el modo de planificarse, en la manera de desarrollarse en cuanto a actividades, en cuanto a actitudes…

    Y pareciera –quizás sea así- que secuestra el fluir del sentir, y lo convierte en intelectualidad, en mente, en razón. Y así –como en otras ocasiones hemos hecho alusión-, sienten los seres una cosa, piensan otra y hacen otra.

    Puede calificarse de “fractura” o de “secuestro” o de “ósmosis”… de unas funciones por otras. Pero lo que resulta evidente es que puede… –puede de “poder”, de inteligencia, de mente- puede sobre las otras dos posiciones: sentir y hacer.

    “Creo que debo hacer, pero siento que…”

    La Llamada Orante nos orienta a propósito de esta… “cotidiana” situación, que produce una desestabilidad francamente incómoda para todos, y sin duda dificulta la evolución, las manifestaciones, las conjunciones, las comuniones, los proyectos… ¡Claro! 

    Eso explica que la mayoría de los seres estén a disgusto con lo que sienten, lo que piensan, lo que hacen. No están en armonía. Eso hace que la intelectualidad se haga fría y distante. Y sobre todo nos muestra cuán frágil es el estar, el ser; cuán frágil es, que la mayoría de las veces está roto, está descompuesto, está sin brillo, porque… “este día…”“es que ayer…”“es que ahora…”“es que ocurrió…”.

    ¡Im-possible!

    Imposible… Imposible se hace ese vivir pleno, con las garantías de estar alineado con nuestro ser, con la Creación, con el entorno…

    Y eso hace –claro- que la confrontación, la incomodidad, el disgusto… aparezcan. Y el ser se tenga que “acostumbrar” –entre comillas- a convivir con el disgusto, la insatisfacción. Un día –quizás- bueno; otro día, regular; otro día, no sé… 

    Cada cual ¡quiere!, con su intelecto, una situación de sentimiento. Y ¡quiere!, con su intelecto, hacer que hagan, que le hagan esto o aquello, como necesidad de vivir. Y no es difícil crear inter-esclavitudes y… continuas incomodidades de pertenencia.

    La unidad del ser se nos hace… –según la Llamada Orante- se nos hace una reclamación para su logro: la Llamada Orante nos reclama el logro de la unicidad, en la que el ser se ejemplarice en su estar, en su diario, sin que haya que diseccionar lo que se piensa, lo que se siente y lo que se hace, sino que sea lo que es, ¡el que es!

    Si no, la lucha personal está hirviendo. Siempre dudando, sospechando, temiendo.

    La prioridad del ser, en la Llamada Orante, es su filiación con el Misterio Creador. A partir de ello, todo lo demás se desarrolla, acontece, transcurre.

    No hay reclamo, ni castigo, ni premio. Hay un transcurrir… ¡de “instantes”! –si se quiere considerar así- que conllevan una manera de abordar y de encarar cualquier situación a partir de esa referencia, de esa prioridad.

    El ser de humanidad –en genérico- tiene sus prioridades puestas en sus logros, sus conquistas, sus pretensiones, sus posesiones, sus seguridades… 

    No se encuentra –salvo excepciones y salvo situaciones delicadas- bajo la sombra del Misterio Creador.

    Cuando estamos sobre ella, con ella… sabemos y vemos que está presente en todo lo que transcurre…; ¡que es inseparable con la vida, con el vivir!

    Todo se tiñe bajo la influencia de lo Eterno, cuando estamos en su sintonía… 

    ¡Todo!

    Se hace… se hace vacío, frío y distante el convivir, sin la cobertura de la Creación permanente, teniendo sólo los principios personales, las… ¡bah!, los intereses y las suspicacias.

    Se hace difícil, o quizás… ¡duro!, el recogerse en lo orante, a sabiendas de que pasará como… como lluvia que cayó pero que no fecundó la semilla. ¡No siempre, claro! Es la excepción la que mantiene el vínculo orante.

    Y se hace aún más duro cuando… bajo la referencia Creadora, se ve en el otro, en los otros, a esa Creación. Y se ve que todo el contingente de vida se trasiega en querencias, en… en varios… 

    “En varios”: es decir, en una variedad de actitudes y de comportamientos que no nos recuerdan precisamente la vivencia orante con el Misterio Creador, sino que nos alejan…

    El volcán Creador tiene que estar permanentemente fundiendo el hielo de la justificación, de la lógica, de la razón, de la querencia…

    Es imperioso rastrear sobre nuestros orígenes, aclarar la prioridad… y bajo su referencia estar… sin la duda y sin los prejuicios permanentes.

    ***

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    And little by little -or perhaps at a dizzying pace, depending on where we start from- intellect, the intellectual, the rational, the logical... has been gaining, is gaining ground in human behaviour, in the way of planning, in the way we develop ourselves in terms of activities, in terms of attitudes...

    And it would seem -perhaps this is so- that it hijacks the flow of feeling, and turns it into intellectuality, into mind, into reason. And so -as we have alluded to on other occasions- beings feel one thing, think another and do another.

    It can be described as a "fracture" or a "kidnapping" or an "osmosis"... of some functions by others. But what is obvious is that it can... -it can of "power", of intelligence, of mind- be stronger than the other two positions: feeling and doing.

    "I think I should do, but I feel that..."

    The Prayerful Call guides us about this... "everyday" situation, which produces a frankly uncomfortable instability for everyone, and undoubtedly hinders evolution, manifestations, conjunctions, communions, projects... Of course!

    That explains why most beings are unhappy with what they feel, what they think, what they do. They are not in harmony. That makes intellectuality cold and distant. And above all it shows us how fragile it is to be, and being; so fragile it is, that most of the time it is broken, it is decayed, it is dull, because... "this day...", "it is that yesterday...", "it is that now...", "it is that it happened...". 

    ¡Im-possible!

    Impossible... It is impossible to live life fully, with the guarantee of being aligned with our being, with Creation, with the environment...

    And that -of course- causes confrontation, discomfort, and dissatisfaction... to appear. And the being has to "get used to" -in inverted commas- to coexist with the displeasure, the dissatisfaction. One day –perhaps- ok; another day so-so; another day, I don't know....

    Everyone wants!, with his intellect, a situation of feeling. And he wants!, with his intellect, to make them to do, to do this or that for him, as a necessity of life. And it is not difficult to create inter-slavery and... continuous discomfort of belonging.

    The unity of the being becomes to us... -according to the Prayerful Call- a claim for its achievement: the Prayerful Call claims of us the achievement of unity, in which the being is exemplified in its being, in its daily life, without having to dissect what is thought, what is felt and what is done, but rather that it be what it is, who it is!

    Otherwise, personal struggle is simmering. Always doubting suspecting, fearing.

    The priority of the being, in the Prayerful Call, is its affiliation with the Creator Mystery. From this, everything else develops, happens, and passes.

    There is no claim, no punishment, no reward. There is a passing... of "instants"! -if you want to consider it that way- that entail a way of approaching and dealing with any situation based on that reference, that priority.

    The being of humanity -in generic terms- has its priorities set on its achievements, its conquests, its pretensions, its possessions, its securities…

    He does not feel -with some exceptions and except for delicate situations- under the shadow of the Creator Mystery.

    When we are on it, with it... we know and see that it is present in everything that happens...; that it is inseparable from life, from living!

    Everything is tinged under the influence of the Eternal, when we are in tune with it... 

    Everything! 

    It becomes... it becomes empty, cold and distant to live together, without the shelter of the permanent Creation, having only personal principles… interests and suspicions.

    It becomes difficult, or perhaps... hard!, to gather in prayer, knowing that it will pass like... like rain that fell but did not fertilise the seed. Not always, of course! It is the exception that maintains the prayerful link.

    And it becomes even harder when... under the Creative reference, one sees in the other, in others, that Creation. And it is seen that the whole contingent of life is divided into desires, in... in various...

    "In various": that is, in a variety of attitudes and behaviours that do not precisely remind us of the prayerful experience of the Creator Mystery, but rather take us away from it...

    The Creator volcano has to be permanently melting the ice of justification, of logic, of reason, of desire…

    It is imperative to trace our origins, to clarify the priority... and to be under its reference... without doubt and without permanent prejudices.

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    Y la confianza se hizo tibia, medrosa, ¡insegura!, indecisa… Sometida al rendimiento.

    Y la confianza se fue haciendo cada vez menos necesaria. Aunque fuera imprescindible, pero se hizo juicio. Y cuando aquellos que no obtenían la renta de la confianza… –“aquellos que no obtenían la renta de la confianza”-, se generaba una deslealtad.

    Quizás todo ese deterioro comenzó cuando aparecieron las “rentas”, las “ganancias”; cuando apareció el hombre especulativo, el hombre productor, el ser acumulador…; el esclavismo.

    No obstante –curioso- existen los “presos de confianza”. Sí. Presos que han demostrado, a lo largo de los años de prisión, que se adaptan, que obedecen, que consideran justa su pena, y ayudan a los carceleros para que cuiden de los nuevos encarcelados que tienen riesgos de auto agredirse o de mala adaptación. “Presos de confianza”; cuando la labor fundamental de un preso es fugarse.

    Pero la confianza es imprescindible, porque es la que permite la comunión, un cierto sentir común, una alianza.

    Pero los partidismos y sectarismos han fragmentado esa confianza, y cada uno confía en “los suyos”, hasta que deja de confiar. La traición es la llave de la no obtención de lo que se espera en base a la confianza.

    La confianza, en su origen, ¡es gratis!, pero si se interpreta como una fianza –es decir, un pago de algo que se da “por si”… se produjeran daños en un alquiler, por ejemplo-, entonces ya le damos un carácter rentista: de renta.

    Y el Sentido Orante nos reclama; como advertencia por una parte, y por otra parte como aviso. Como advertencia, en el sentido de cuál es nuestro nivel de confianza, de una manera general y de una manera particular: ¿es frágil, es fuerte, es débil, es intermitente, depende de los resultados…? ¿Cómo le gustaría a usted que los demás confiaran en usted?

    Y por otra parte, ¿cuál es el nivel de confianza del orante ante el Misterio Creador? 

    ¿En qué medida se confía en la confabulación que establece la Providencia con cada ser? 

    ¿En qué medida sabemos que “eso está ahí”… y que lo podemos ver, escuchar, sentir…? Y eso sucede cuando estamos dispuestos a despejar nuestra mente de egolatría e idolatría, y nuestros sentires, de posesiones.

    Sea cual sea la respuesta que cada uno dé a esas dos preguntas –volviendo a ellas-, la primera: ¿qué, qué confianza…?, ¿en quién confío?, ¿hasta qué punto confío? ¿Confío plenamente –en cuyo caso estoy a las buenas y a las malas- o confío parcialmente, depende: si son de las buenas, sí, pero si son de las que yo considero malas, no…?

    ¿Cuándo se pierde la confianza?

    Por ejemplo, si a tu través se ofrece un regalo a alguien, dedicado, y ni siquiera una sola gracia, unas solas “gracias” aparecen, ¿se debe perder la confianza? ¿Es un detalle suficiente como para perder la confianza? ¿O es una cosa que no tiene importancia? ¡Vendrán cosas peores!

    Sí. La confianza es algo que se debe mostrar, ejercitar y realizar, desde las cosas más pequeñas hasta las que llamamos más grandes. 

    Pero resulta difícil, claro, porque el hedonismo personal y el valor que se le da a la confianza que uno muestra en un detalle, si no se valora, pues… ¡bah!

    No queda más remedio –como “remedio”- que darse cuenta de la desconfianza vulgar que se ejercita habitualmente.

    Y decimos “remedio” por el calificativo de vulgar. Sí; porque son confianzas que solo piensan en las rentas. ¡Ay!... ¡qué sola se siente la flor cuando el viandante no depara en ella! ¡Qué triste navega la nube cuando el caminante no mira hacia el cielo! ¡Qué arrullo sin sonido tiene el viento, cuando el meditador no depara en sus alientos!

    ¡Ay! ¡Qué tristeza grande hay en las palabras, cuando no se escuchan! ¡Ay! ¡Qué desolación, cuando las gracias se ausentan!

    ¡Qué ejemplo tan inaccesible de confianza da la Creación a sus criaturas, y qué poco reflejo se ejercita, de esa confianza, con el cercano, con el próximo!

    Nos cortejan en confianza con salud, con alimentos, con cobijos, con afectos. Y el ser responde cada vez más con la desconfianza que se pregunta: “¿Y qué… qué se querrá a cambio de lo que se da?”

    El que confía no espera nada a cambio.

    Cuando la confianza se basa en el cambio… es un proceso de negocio, de intercambio.

    Porque además, ya se advierte: “¡Cuidado con la fe ciega! La fe ciega te ciega y no te deja ver”.

    Ah, ¿la fe…? ¡Ah!, ¡la confianza!… 

    “La Fe”. ¡Oh! Una invitada clamorosa. Una invitada que empuja a la confianza, y que a menudo se confunde con ella. Y no. No, no. Son aliadas. Pero cuando hay Fe, la confianza se hace plena. Cuando no hay fe, la confianza se hace dudosa. “De dudosa confianza”. 

    Y así aparece la frase habitual: “No me fio de…“. “No confío en…”.

    Pero, sobre todo, “no me fío”. Y claro, es una cadena casi interminable de desconfianzas.

    Y el que no confía y no se fía, no se da cuenta de que tampoco confían y se fían de él.

    Y no es difícil encontrar ejemplos… no vamos a poner número, pero sí que se encuentran ejemplos de perseverante confianza –con el auxilio de la Fe- que perduran en el tiempo, desafiándole… y que, ¡no siempre!, pero traen ventura. Incluso cuando no traen ventura, como la confianza se alía con la fe –o la fe con la confianza-, ha merecido la pena confiar. 

    Son ejemplos, ¿eh?

    Creemos que algo más que excepciones.

    Así que, con los ejemplos, podríamos decir que la perseverante confianza, con la fe, en la fe, trae ventura. Eso puede ser como una frase de recordatorio… ¡Aunque luego se olvida, claro! Pero si se lee con cierta frecuencia, podremos descubrirnos en lo que confiamos y en lo que desconfían de nosotros. Y dar motivo para que confíen. Pasar de la desconfianza mutua a la confianza mutua.

    El ejercicio permanente de dar confianza… y confiar simultáneamente, y ser de confianza, ejemplarmente… nos propicia y nos promociona en la fe en el Misterio Creador. Nos hace eco de la Llamada Orante, que nos advierte:

    Si reina la desconfianza mutua, el conjunto es ficticio; la comunión es insegura; el futuro, incierto.

    Y en el proceso de ‘des-confiar’, el ser cada vez se aminora en sus recursos, cada vez se aísla más en sus demandas, y termina por desconfiar de sí mismo. Y decimos “termina”, porque a partir de ahí es muy difícil el mínimo progreso; es más fácil el fracaso –y, por supuesto, achacarlo a otros-. 

    Cuando la confianza se hace hábito, se amplifican las opciones, las posibilidades. La consciencia se hace generosa. La amistad se hace “verdadera”. Y la soledad como… como causa, desaparece.

    La especie es una especie social. Y en base a ello ha ido adquiriendo una naturaleza, una prevalencia, una evolución y una constancia. Pero ¡que no quepa duda! –nos dice el Sentido Orante- de que las evidentes señales, los claros avisos de deterioro de la especie y de su cercanía al abismo de su desaparición… es directamente proporcional a la confianza entre los elementos que integran esa especie. 

    Y está íntimamente ligado a la Fe… que cada cual tiene en sus talentos.

    ¡Sí!

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    And trust became lukewarm, hesitant, insecure!, undecided... submissive to profit.

    And trust became less and less necessary. Although it was essential, it became judgement. And when those who did not get profit from trust... -"those who did not get profit from trust"- disloyalty was generated.

    Perhaps all that deterioration began when "gains", "profits" appeared; when speculative man appeared, producer man, the accumulator one...; slavery.

    However -curiously- there are "trustworthy prisoners". Yes, prisoners who have shown, over the years in prison, they adapt, they obey, they consider their sentence fair, and help the jailers to attend to new prisoners who are at risk of self-harm or poor adaptation. "Trusted prisoners"; when a prisoner's fundamental task is to escape.

    But trust is essential, because it is what allows communion, a certain common feeling, and an alliance.

    But partisanship and sectarianism have fragmented that trust, and everyone trusts "their own" until they no longer trust. Betrayal is the key to not getting what is expected on the basis of trust.

    Trust, in its origin, is for free!, but if it is interpreted as a guarantee -i.e. a payment of something that is given "just in case"... damage occurs in a rental, for example- then we already give it a profitable character: of profit

    And the Praying Sense claims us; as a warning on the one hand, and on the other hand as a advise. As a warning, in the sense of what is our level of trust, in a general way and in a particular way: is it fragile, is it strong, is it weak, is it intermittent, does it depend on the results...? How would you like others to trust you?

    And on the other hand, what is the level of trust of the prayer one before the Creator Mystery?

    To what extent does one trust in the confabulation that Providence establishes with each being?

    To what extent do we know that "it is there"... and that we can see it, hear it, feel it...? And that happens when we are willing to clear our minds of egomania and idolatry, and our feelings, of possessions.

    Whatever the answer of each one of us gives to these two questions –going back to them- the first question is: what, what trust…?, who do I trust?, to what extent do I trust?, do I fully trust -in which case I am through thick and thin- or do I trust partially, it depends: if they are good ones, yes, but if they are the ones I consider bad, no...?

    When is trust lost?

    For example, if through you a gift is offered to someone, dedicated, and not even a single thanks, a single "thank you" appears, should trust be lost? Is it enough detail to lose trust? Or is it something that doesn’t matter? Worse things will come!

    Yes, trust is something that must be shown, exercised and practiced, from the smallest things to the things we call the biggest.

    But it is difficult, of course, because personal hedonism and the value given to trust one shows in a single detail, if it is not valued, then... bah!

    There is no choice -as a "remedy"- but to realise the vulgar mistrust that is commonly exercised.

    And we say "remedy" because it is vulgar. Yes, because they are trusts thinking only of profit. Oh!... How lonely the flower feels when the wayfarer does not look at it! How sad the cloud sails when the passer-by does not look up to the sky! What a soundless lullaby the wind has, when the meditator does not feel its breath!

    Oh, such a great sadness there is in words, when they are not heard! Oh! Such desolation, when gratitude is absent!

    Such an unapproachable example of trust Creation gives to its creatures, and how little of this trust is reflected in those who are close to us, those who are near by!

    We are courted in trust with health, with food, with shelter, with affection. And the being responds more and more with mistrust that asks: "And what... what will be wanted in exchange for what is given?

    He who trusts expects nothing in return.

    When trust is based on change... it is a process of business, of exchange.

    Because, in addition, it is already warned: "Beware of blind faith! Blind faith blinds you and won’t let you see".

    Ah, faith...? Ah!, trust!...

    "Faith”. Oh! A clamorous guest. A trust-boosting guest, and that is often mistaken for it. And no. No, no. They are allies. But when there is Faith, trust becomes full. When there is no faith, trust becomes doubtful. "Doubtful trust". 

    And so the usual sentence appears: "I don't trust...". "I do not trust...".

    But above all, "I don't trust". And of course, it's an almost endless chain of mistrust.

    And he who does not trust and does not believe, does not realise that others do not trust or believe in him either.

    And it is not difficult to find examples... we are not going to give a number, but there are examples of persevering trust -with the help of Faith- that last over time, challenging it... and that, not always!, but they bring good fortune. Even when they do not bring good fortune, since trust is allied with faith -or faith with trust- it has been worth trusting.

    These are examples, eh?

    We believe that there are more than exceptions.

    So, with the examples, we could say that persevering trust, with faith, in faith, brings good fortune. That can be like a reminder sentence... Although later it is forgotten, of course! But if it is read with a certain frequency, we can discover in what we trust and others distrust in us. And give them reason to trust us. Move from mutual distrust to mutual trust.

    The permanent exercise of simultaneously giving trust... and trusting, and being trustworthy, exemplarily... propitiates and promotes us in faith in the Creative Mystery. It echoes the Prayerful Call, that warns us:

    If mutual distrust reigns, the whole is fictitious; the communion is insecure; the future is uncertain.

    And in the process of ‘dis-trusting', the being increasingly diminishes in its resources; it gets more and more isolated in its demands, and ends up distrusting itself. And we say "ends", because from that point onwards it is very difficult to make any progress; it is easier to fail -and, of course, blaming it on others.

    When trust becomes a habit, options and possibilities are amplified. Consciousness becomes generous. Friendship becomes "true". And loneliness as... as a cause, disappears.

    The species is a social species. And based on this, it has acquired a nature, prevalence, an evolution and perseverance. But let there be no doubt! -the Praying Sense tells us- that the obvious signs, the clear warnings of the deterioration of the species and of its proximity to the abyss of its disappearance... are directly proportional to trust between the elements that make up that species.

    And it is intimately linked to the Faith... that everyone has in his or her talents.

    Yes!

    ***

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BØNN

Bønnen som vi praktiserer er ikke forbundet til noen bestemt religion. Vi tror at bønnen kan være et frigjørende og helbredende instrument som har Skapelsen, de forskjellige kreftene som besjeler oss, uten at vi setter et eller annet navn på dette. Troen på at bønnen er et uunnværlig element for oss, har fått oss til å danne et sted som utelukkende brukes til bønn; ”Casa del Sonido de la Luz”,( huset for lysets lyd.) Det ligger i Baskerland, Vizcaya. Der holdes det samlinger med bønn, og man kan også tilbringe dager med tilbaketrekning der.

LA CASA DEL SONIDO DE LA LUZ

LA CASA DEL SONIDO DE LA LUZ
“La Casa del Sonido de la Luz” ARGI DOINU ETXEA se encuentra en la localidad de Ea, Vizcaya. Un espacio abierto para los alumnos de la Escuela Neijing, los cuales pueden realizar estancias de 1 a 5 días.
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